Tras la pérdida de su esposa, un padre (Benedict Cumberbatch) se enfrenta a la titánica tarea de criar a sus dos hijos en un hogar fragmentado por la ausencia. Sin embargo, el duelo toma una forma física y perturbadora: un cuervo que se instala en su casa y en sus pensamientos. Esta adaptación de la aclamada novela gráfica utiliza a la criatura como una poderosa metáfora visual, obligando a la familia a convivir con una presencia que oscila entre lo imaginario y lo real mientras intentan descifrar el lenguaje del dolor y la culpa.