Casablanca
La Segunda Guerra Mundial no solo fue un conflicto de batallas, ejércitos y territorios. También fue una guerra de información, secretos, códigos, infiltraciones y operaciones encubiertas. Por eso, el cine encontró en este periodo un escenario perfecto para contar historias de espías, traiciones y conspiraciones que podían cambiar el rumbo de la historia. Estas películas muestran otro lado del conflicto: el de quienes no siempre luchaban en el frente, pero sí en las sombras. Agentes dobles, miembros de la resistencia, científicos, diplomáticos y soldados encubiertos se convierten en piezas clave dentro de relatos llenos de tensión.